Maurice Banchot
miércoles, 27 de octubre de 2010
Jueves 28 y viernes 29 de octubre: actividad normal en la UNR
Información alumnos ante los últimos acontecimientos acaecidos en nuestro país

El ex presidente Néstor Kirchner murió hoy a los 60 años, tras sufrir un paro cardíaco en su residencia de la villa turística de El Calafate
Importante:
El 28/10 y Viernes 29/10 hay clases normalmente.
Si cambia la situación debido a la muerte de ex presidente N. Kirchner (como ser decretar asueto administrativo) a la brevedad estaremos informando.
domingo, 24 de octubre de 2010
Discurriendo acerca del Segundo Parcial de Epistemología
Hola a todos; estuve con algunos alumnos que fueron el viernes al Patio de
miércoles, 20 de octubre de 2010
Encuentro epistemològico en el Patio de la Madera - Viernes 22 de octubre
domingo, 17 de octubre de 2010
Estimados compañeros y colegas:
Nuestra intención es no sólo darla a conocer por medios de comunicación sino también presentarla ante el Ministerio de Educación de Argentina y ante el Ministerio del Interior y la Presidencia del Gobierno de España.
Solicitamos envíen su firma a los correos electrónicos lucalonso@arnet.com.arolalonso@fhuc.unl.edu.ar , para centralizar su registro, indicando nombre y apellido, número de documento e institución a la que pertenece.
Agradeciendo su atención, los saludo en nombre del equipo al que pertenece la Prof. Tonon – Luciano Alonso
Texto de la nota:
Los abajo firmantes, miembros de la comunidad universitaria y de distintas instituciones académicas, culturales y sociales, manifestamos nuestra indignación y preocupación frente a la situación vivida en los días pasados por la licenciada María Cecilia Tonon, profesora de la Universidad Nacional del Litoral, Santa Fe, Argentina.
La profesora Tonon viajó el 10 de octubre próximo pasado a Madrid, España, con el objeto de realizar una pasantía de investigación por dos meses en la Cátedra de Memoria Histórica del Siglo XX, dirigida por el Dr. Julio Aróstegui, de la Universidad Complutense de Madrid (UCM). El traslado y alojamiento correspondientes a esa actividad académica se solventaban con una beca de la Secretaría de Políticas Universitarias (SPU) del Ministerio de Educación argentino y con la estancia en el Colegio Mayor Argentino de Madrid. Pero en el aeropuerto de Barajas le fue denegada la entrada al territorio del Estado Español por un encargado de control de la Policía que sólo se identificó con el número 96888 y por el jefe del mismo, aduciendo confusamente que la profesora Tonon debía tener visa de estudiante. De nada valieron las explicaciones de la docente, ni la presentación de la documentación correspondiente de la UCM, de la SPU o del Colegio Mayor Argentino, y ni los llamados telefónicos del personal y director de esta última institución, Horacio Fazio, ni del propio doctor Aróstegui. Tras una serie de maltratos y actuaciones infundadas se le entregó una notificación de resolución denegatoria, firmada por un Jefe de Servicio de Puesto Fronterizo sin sello ni leyenda aclaratoria, en la que no se especifica cuál sería la documentación faltante y por qué razones no podía ingresar al territorio español. La profesora fue embarcada contra su voluntad en un vuelo de retorno a Buenos Aires sin siquiera devolverle el pasaporte, que fue entregado al jefe de cabina. Luego de 22.000 kilómetros en avión y no menos de 1.000 en auto, con un viaje total de más de dos días que incluyó ocho horas de retención en Barajas (cuatro de ellas incomunicada), sometida a un personal que constantemente tuvo expresiones impropias para con ella y para con otros pasajeros en similares condiciones, María Cecilia Tonon sufrió a su regreso a la Argentina la pérdida de un embarazo incipiente.
Manifestamos entonces nuestra indignación frente al trato arbitrario sufrido por la profesora Tonon, quien como ciudadana argentina que pretendía una permanencia en España inferior a los tres meses y con el objetivo de cumplir con una actividad académica no requería visado alguno para su ingreso. Asimismo expresamos nuestro repudio para con el trato degradante hacia la nombrada y la falta de consideración por parte de la Policía del puesto fronterizo mencionado hacia las intervenciones realizadas en su favor. Nos preguntamos adicionalmente cuál será el trato dispensado a centenares de pasajeros que cotidianamente se ven sometidos al poder discrecional de tal personal.
Manifestamos nuestra preocupación porque esta medida infundada y autoritaria pone en cuestión todo el sistema de intercambios académicos entre España y Argentina, e incluso de toda el área iberoamericana, al lesionar las bases normativas vigentes y la confianza puesta en las autoridades españolas. Y así como los docentes e investigadores argentinos y latinoamericanos no pueden ya confiar en los procedimientos que anteriormente se seguían, los ciudadanos comunes y corrientes ven despreciados sus legítimos derechos. Estimamos que acciones como ésta no son meros hechos aislados sino que por el contrario corresponden a un clima de época en progresiva formación en la Unión Europea, caracterizado por actitudes discriminatorias contra extranjeros, inmigrantes y miembros de confesiones o etnias minoritarias. Opinamos que sólo la acción decidida de sus gobiernos y de la sociedad civil puede revertir esa tendencia y asegurar el pleno respeto por los derechos humanos.
Por todo ello exigimos del Estado Español la investigación de lo sucedido, la sanción a quienes pudieran haber violado las reglamentaciones vigentes y la reparación consecuente a la profesora Tonon. A la vez, requerimos del Estado Argentino que a través de sus órganos competentes presente los recursos y quejas a los que hubiera lugar, en previsión de que hechos como el relatado no se vuelvan a producir.
martes, 5 de octubre de 2010
Herbert Marcuse, "Liberación de la sociedad opulenta" (1967)
El Hombre Unidimensional - Herbert Marcuse
ENSAYO SOBRE
INDICE:
Prefacio a la edición francesa 7
Reconocimientos 17
Introducción 19
LA SOCIEDAD UNIDIMENSIONAL
1. Las nuevas formas de control 31
2. El cierre del universo político.49
3. La conquista de la conciencia desgraciada: Una desublimación represiva 86
4. El cierre del universo del discurso 114
5. El pensamiento negativo: La lógica de protesta derrotada 151
6. Del pensamiento negativo al positivo: La racionalidad tecnológica y la lógica de la dominación 171
7. El triunfo del pensamiento positivo: La filosofía unidimensional 197
8. El compromiso histórico de la filosofía 231
9. La catástrofe de la liberación 253
10. Conclusión 276
© Editorial Seix Barral, S. A. (1968)
© Por la traducción Editorial Ariel, S. A. (1968)
© Por la presente edición: © Editorial Planeta-De Agostini, S. A. (1993)
ISBN: 84-395-2183-9
PDF 143 Páginas
En El hombre unidimensional (1954), su obra más famosa, presenta a la sociedad capitalista “avanzada” como una sociedad en la que el hombre ha perdido su sentido crítico. El consumismo y la “liberación de las costumbres” lo han transforman en un ser cada vez más adaptado e integrado al sistema. Ya no hay espacio para la oposición y la crítica, la sociedad unidimensional “integra en sí toda auténtica oposición y absorbe en su seno cualquier alternativa”. En ella se da “una confortable, tersa, razonable, democrática no libertad”. El capitalismo avanzado ejerce su dominio, su control total, de un modo sutil, manipulando los deseos y las necesidades de las personas. “No sólo determina las ocupaciones, las habilidades y las actitudes socialmente requeridas, sino también las necesidades y las aspiraciones individuales”.
La filosofía de esta sociedad unidimensinal es el positivismo, que sirve de base a la racionalidad tecnológica y a la lógica del dominio. Y esta filosofía no tiene rival porque se ha anulado el espacio de la crítica.
Contra las previsiones de Marx, hasta el propio proletariado ha perdido su impronta revolucionaria, seducido por el confort y el consumismo. Por esta razón Marcuse busca otros sujetos revolucionarios, y los encuentra en los extranjeros, los explotados, los desocupados, las minorías, los marginados y los excluidos del sistema. Su sola presencia muestra la necesidad de poner fin a condiciones e instituciones intolerables. De todos modos Marcuse no aclara cómo sería un proceso revolucionario protagonizado por estos actores. Prefiere que su pensamiento permanezcan en la negatividad, en la crítica, unido a “aquellos que, sin esperanza, dieron y dan la vida por el Gran Rechazo”.
La Escuela de frankfurt: Theodor Adorno
EPISTEMOLOGÍA
(Turno Noche)
Prof.Adriana Paloma
domingo, 3 de octubre de 2010
Gastòn Bachelard segùn Foucault
Portrait d'un philosophe : Gaston Bachelard
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“En la Enseñanza Tradicional y en la Cultura, hay un cierto número de valores establecidos, de cosas que hay que leer y de cosas que no hay que leer, de obras estimables y otras no estimables… En fin, ese cielo celeste con los arcontes, tan bien jerarquizado… y con roles precisamente bien definidos. Y bien, Bachelard sabe desprenderse de esa jerarquía de valores y lo hace “leyendo todo” y haciendo jugar, en cierto sentido, “todo contra todo”, como esos jugadores de ajedrez hábiles que llegan al rey con los pequeños peones. Bachelard no duda en oponer a Descartes a un filósofo menor o a un sabio imperfecto del siglo XVII. No duda en poner en el mismo análisis a los más grandes poetas y luego a un poeta menor, que descubrió por azar. Él no pretende reconstruir la “Gran Cultura”… sino que trata de atrapar su propia cultura, con sus intersticios, sus fenómenos menores, sus pequeñas caídas, sus falsas notas”.-
ELEMENTOS PARA PENSAR LA FILOSOFÍA DE LA CIENCIA DE GASTÓN BACHELARD
Pof.Titular: Andrès Capelletti
Supervisión: Adriana Paloma
Ayudante alumna: Cintia Eraso
Facultad de Psicología
Universidad Nacional de Rosario
Año: 2007
Datos biográficos de Gastón Bachelard
Gastón Bachelard nació en Francia un 27 de junio de1884. Cursó estudios en diversos campos disciplinares como matemática, letras, filosofía occidental e historia; lo que le permitió ser profesor de Historia y Filosofía de
En sus obras se superponen dos ejes de pensamiento, uno vinculado a la filosofía de la ciencia en donde se ubican sus obras “El nuevo espíritu científico” y “La formación del espíritu científico”. El otro tiene que ver con sus estudios de poesía y sobre la intuición: “Dos pasiones se signo contrario marcaron la trayectoria intelectual de Gastón Bachelard: el afán de analizar rigurosamente las operaciones lógicas que rigen la actividad científica, y el de desentrañar –y a la vez celebrar, cantar- ese otro polo de la creatividad humana que es la imaginación, tal como se manifiesta en la poesía”[1].
Mientras estudió y enseñó, acontecimientos importantes, como
Cuando Gastón Bachelard publicó sus libros el positivismo lógico expresado por el Círculo de Viena se encontraba en pleno auge y gozaba de gran prestigio. Por lo tanto, las obras de este autor, contrarias a los postulados básicos del positivismo lógico no fueron atendidas hasta varias décadas después. Es recién a partir de la década del 60 que el estructuralismo francés retoma a Bachelard y le otorga gran impulso a su pensamiento.
Cuadro Cronológico de Gastón Bachelard[2]
1913 – Obtiene la licenciatura en matemáticas y se dispone a seguir la carrera de ingeniero.
1914 – Abandona el proyecto de estudiar ingeniería. Estalla
1916 – Publicación de la obra “Fundamentos de la teoría general de la relatividad” de Einstein.
1919 – Bachelard ingresa en la carrera de profesorado; dicta cursos de ciencia y de filosofía en su pueblo natal. Se firma el tratado e paz de Versailles.
1922 – Obtiene la licenciatura en filosofía.
1927 – Bachelard ocupa una cátedra universitaria en la facultad de letras de Dijon.
1939 – Inicia la publicación de obras sobre temas de estética con Lautréamont. Estallido de
1940 – Es llamado a desempeñarse como profesor en
1955 – Es designado miembro de
1961 – Se le otorga el Gran Premio Nacional de Letras.
1962 – Muere en París el 16 de octubre.
Bibliografía de Gastón Bachelard
Etude sur l’évolution d’un problème de physique: la propagation thermique dans les solides, Paris, Vrin, 1928.
Le pluralismo cohérent de la chimie moderne, Paris, Vrin, 1932.
L’intuition de l’instant,
Les intuitions atomistiques, Paris, Boivin, 1933.
Le nouvel spirit scientifique, Paris, Alcan, 1934.
La dialectique de la durée, Paris, Boivin, 1936.
La experénce de l’espace dans la physique contemporaine, Paris, PF, 1937.
La psychanalyse du feu, Paris, Gallimard, 1938. Traducido al castellano: El psicoanálisis del fuego, Buenos Aires, Argos, 1953.
La formation de l’espirit scientifique. Contribution à une psychanalyse de la connaissance objective, Paris, Vrin, 1938. Traducido al castellano: La formación del espíritu científico, Buenos Aires, Argos, 1948.
La philosophie du non. Essai d’une philosophie du nouvel esprit scientifique, Paris, PUF, 1940. Traducido al castellano: La filosofía del no, buenos Aires, Amorrortu, 1972.
L’eau et les reves. Essai sur l’imagination de la matière, Paris, J. Corti, 1942.
L’air et les songes. Essair sur l’imagination du movement, Paris, J. Corti, 1943. Traducido al castellano:El aire y los sueños, Méjico, FCE, 1958.
La terre et les reveries de la volonté. Essai sur l¡imagination des forces, Paris, J. Corti, 1948.
La terre et les reveries du repos. Essai sur les images de l’intimité, Paris, J. Corti, 1948.
Le rationalisme appliqué, Paris, PUF, 1949.
L’activité rationaliste de la physique contemporaine, Parin, PUF, 1951.
Le matérialismo rationnel, Parin, PUF, 1953. Traducido al castellano: El materialismo racional, Buenos Aires, Paidos, 1977.
Chateaux en Espagne. La philosophie d’un graveur. Burins d’Albert Falcon, Paris, Cercle Grolier, 1957.
La poétique de l’espace, Paris, PUF, 1953. Traducido al castellano: La poética del espacio, Méjico, 1965.
La famme d’une chandelle, Paris, PUF, 1960.
Le droit de rever, Paris, PUF, 1970. Colección póstuma de trabajos varios.
Etudes, Paris, Vrin, 1970. Colección póstuma de trabajos varios.
Bachelard: Epistémologie. Textes Chosis par D. Lecourt, Paris, PUF, 1971.
L’engagement rationaliste, Paris, PUF, 1972. Colección póstuma de trabajos varios.
Introducción
“A comienzos del siglo XX, se elaboran en Francia ciertas categorías fundamentales de la epistemología moderna. Aquí la preocupación no es compulsivamente lógica ni reduccionista, como ocurre con la epistemología anglosajona. La reflexión sobre la ciencia francesa se orienta más bien hacia una racionalidad ampliada e histórica.”[3]
Bachelard es uno de los iniciadores de la epistemología francesa, algunas de sus categorías serán retomadas, discutidas y hasta rechazadas por muchos pensadores hasta el presente.
Este trabajo intenta abordar algunos ejes para pensar la filosofía de la ciencia de Gastón Bachelard, él mismo es quien señala el propósito de la misma: “nuestra tarea consiste en devolver a la ciencia todos sus intereses y en primer lugar sus intereses filosóficos hay pocos pensamientos filosóficamente más variados que el pensamiento científico. El papel de la filosofía de la ciencias es recoger esta variedad y mostrar cómo se instruirían los filósofos si quisieran meditar sobre el pensamiento científico contemporáneo”[4]
Bachelard reflexiona respecto a la ciencia y sus conclusiones son inseparables a los desarrollos científicos de su época. Llamará nueva a su ciencia contemporánea, y dirá que esta ciencia necesita una filosofía, a esta tarea se encomendará.
El racionalismo aplicado
Bachelard insiste en criticar el racionalismo apriorístico, desligado de la experiencia y la técnica. Contra este racionalismo plantea que es necesaria la conformación racional de la experiencia, que determina la posición de un problema. Para que una experiencia sea racionalizada debe insertarse en un juego de razones múltiples.
Es indispensable incorporar las condiciones de aplicación de un concepto en el sentido mismo del concepto. En esto reside el carácter del nuevo racionalismo, es decir, la sólida unión entre la experiencia y la razón. “En la experiencia busca las ocasiones para complicar el concepto, para aplicarlo a pesar de la resistencia del concepto … es entonces cuando se advierte que la ciencia realiza sus objetos, sin encontrarlos jamás ya hechos”[5] Un concepto se torna científico en la medida que se torna técnico, en la medida que es acompañado por una técnica de realización.
A esto se refiere cuando habla de la ligazón del empirismo y el racionalismo: el primero necesita ser comprendido como el segundo necesita ser aplicado. La ciencia necesita una filosofía de dos polos, necesita un desarrollo dialéctico, ya que cada noción se esclarece en forma complementaria con dos puntos de vista filosóficos diferentes. No a la racionalidad en el vacío y no al empirismo desordenado son las dos obligaciones filosóficas que funden la síntesis de la teoría y la experiencia[6].
Pero una de las dos direcciones debe ser destacada: la que va del racionalismo a la experiencia Este racionalismo aplicado que retoma las enseñanzas suministradas por la realidad para traducirlas en un programa de realización goza de un privilegio: la realización de un programa racional de experiencias determina una realidad experimental sin irracionalidad. Ya que la aplicación determina una superación de los principios de la filosofía de la ciencia física, ella es, dirá Bachelard, la única filosofía abierta y que se arriesga en cada experiencia. La razón debe obedecer a la ciencia, “la doctrina tradicional de una razón absoluta e inmutable no es más que una filosofía. Y es una filosofía caduca.”[7]
Epistemología e historia
Bachelard plantea un diferencia esencial entre elepistemólogo y el historiador, el primero debe buscar en la historia las ideas fecundas “todo lo que se encuentra en la historia del pensamiento científico, dista mucho de servir efectivamente a la evolución de este pensamiento … el epistemólogo debe, pues, seleccionar los datos recogidos por el historiador”[8]. Debe juzgarlos desde el punto de vista de la razón de la actualidad, lo antiguo ha de pensarse en función de lo nuevo. Es el esfuerzo de racionalidad y de construcción el que debe atraer la atención del epistemólogo. Además mientras que el historiador de la ciencia toma las ideas como hechos sin importar su justeza, el epistemólogo debe tomar los hechos como ideas, insertándolas en un sistema de pensamiento, para él un hecho mal interpretado en el pasado es un obstáculo.
La ciencia es mejor conocida a través de su historia“el espíritu científico es esencialmente una rectificación del saber, una ampliación del marco del conocimiento. Juzga su pasado histórico condenándolo” “Los pensamientos no baconianos, no euclidianos, no cartesianos, se resumen en estas dialécticas históricas que presentan la rectificación de un error”[9]
Lecourt sostiene que el positivismo “oculta” la historia efectiva de las ciencias al postular la historia de la ciencia como un desarrollo continuo y evolutivo. Por eso afirma que el evolucionismo es el complemento obligado, en historia de las ciencias, del positivismo en epistemología. Concluye que al reconocer la unidad entre epistemología y la práctica efectiva de la historia de la ciencia, Bachelard, también Canguilhem y Foucault, se posicionan como anti-positivistas y anti-evolucionistas.
Bachelard encuentra rupturas en la historia de la ciencia y los correspondientes cambios en la concepción de la razón. Además, nos recuerda que no hay tal cosa como la historia de la ciencia, solamente varias historias de diferentes regiones del trabajo científico. Por consiguiente, la filosofía no puede esperar descubrir una concepción de la racionalidad singular, unificada, cuando reflexiona acerca de la historia de la ciencia, sino que solamente encontrará varias “regiones de racionalidad”
Obstáculos y Rupturas
El concepto de ruptura epistemológica lo emplea en dos contextos complementarios. En primer lugar,Bachelard habla de ruptura entre conocimiento científico y conocimiento sensible, ya que las tendencias normales de conocimiento sensible sólo determinan un punto de partida falso, una falsa dirección.
La adhesión inmediata a un objeto sensible conlleva una satisfacción íntima; y no una evidencia racional.[10]La objetividad científica implica romper con el objeto inmediato, contradecir los pensamientos que surgen en la primera observación.
El conocimiento científico siempre revela una ruptura, constantes rupturas, con el conocimiento ordinario, la ciencia rompe con la experiencia ordinaria colocando los objetos de la experiencia bajo nuevas categorías que revelan propiedades y relaciones no disponibles para la percepción de sentido ordinario.
El segundo tipo de rupturas epistemológicas es el que se da entre dos conceptualizaciones científicas. Se trata de romper con las teorías científicas precedentes, ya que no hay un desarrollo lineal entre una teoría y otra.
Hablar de “ruptura epistemológica” sugiere que hay algo que romper, una barrera que debe ser derribada. De aquí surge su noción de obstáculo epistemológico, la segunda categoría: un obstáculo epistemológico
Así como hablamos de dos contextos de utilización del concepto de ruptura podemos decir que hay dos tipos de obstáculos con los cuales es preciso romper.
El mayor obstáculo será para Bachelard la experiencia básica, estimada concreta y real, natural e inmediata. Ésta se nutre de los datos sensibles que son asimilados pasivamente por el sujeto: “Cuando se presenta ante la cultura científica, el espíritu jamás es joven. Hasta es muy viejo, pues tiene la edad de sus prejuicios. Tener acceso a la ciencia es rejuvenecer espiritualmente, es aceptar una mutación brusca que ha de contradecir un pasado”[11]
Es en el acto de conocer donde aparecen los entorpecimientos y las condiciones, es donde discernimos causas de inercia que Bachelard llama obstáculos epistemológicos.
Esther Díaz, siguiendo a Bachelard, explica quemientras la doxa tiende a manejarse con objetos designados (las pre-significaciones acerca de un objeto), el conocimiento requiere zafar del mecanismo cotidiano de reconocer ese algo que tengo enfrente a partir del prejuicio (de lo que creemos conocer de él). La episteme como sinónimo de conocimiento sólido reclama una instancia de objetivación superadora de los obstáculos para poder acceder al objeto instructor. Al asumir la dificultad de nuestros prejuicios, podemos desgarrar el objeto que nuestros supuestos habían designado[12]. El objeto instructor a diferencia del objeto designado se presenta como un problema. Esto posibilita la modificación o ampliación de nuestro conocimiento. “Se aprende luchando contra los conocimientos anteriores, destruyendo conocimientos adquiridos, para despejar así el camino a un nuevo proceso de significación.”[13]
Dentro de este tipo de obstáculos podemos incluir el conocimiento general, el conocimiento unitario y pragmático, el obstáculo verbal, el obstáculo sustancialista, que Bachelard desarrolla en La formación del espíritu científico.
El segundo tipo de obstáculo se refiere a las teorías científicas o filosóficas con las cuales es preciso romper. En La filosofía del no enumera los obstáculos que una cultura debió superar: realismo ingenuo, empirismo claro y positivista, racionalismo newtoniano o kantiano.
No son nunca superados totalmente, sus huellas quedan y hacen necesaria la construcción de los perfiles epistemológicos.
Bachelard postula la permanencia de las ideas filosóficas en el propio desarrollo del espíritu científico, de hecho podemos señalar en una abscisa las filosofías sucesivas y un valor aproximado que mida la frecuencia del uso efectivo de la noción, la importancia relativa de nuestras convicciones. Lo obtenido es el perfil epistemológico, debe ser relativo a un concepto determinado, vale para un espíritu particular en un momento cultural determinado.
Lo que permite establecer el perfil epistemológico es la participación de las distintas filosofías en un concepto determinado, en un momento preciso y en un sujeto particular.
Objetividad y enseñanza socialmente activa
Como decíamos respecto a los obstáculos epistemológicos, el objeto abordado inicialmente no es “objetivo”, el punto de partida siempre es subjetivo.
Ante el problema de cómo construir la objetividad, Bachelard dice que es posible recurrir al control social. Así podemos fundar la objetividad sobre el ojo ajeno para ver la forma felizmente abstracta del fenómeno objetivo. Por supuesto que hay pérdida “De pronto es todo un universo que se decolora, es todo nuestro arranque psíquico que es roto, retorcido, desconocido, desalentado. ¡Nos es tan necesario mantener la integridad de nuestra visión del mundo! Pero es precisamente esta necesidad la que hay que vencer.”[14] Mientras la ciencia del solitario es cualitativa, la ciencia socializada es cuantitativa.
Íntimamente ligado al supuesto de objetividad de Bachelard se encuentra el concepto de error. Ya “que no hay proceso objetivo sin la conciencia de un error íntimo y básico”[15] es necesario mostrar nuestros errores para que nuestro colega reconozca los propios. Contra el sentido común y el orgullo propio, Bachelard afirma que hay errores útiles pero solo adquieren este carácter al ponerlos a trabajar socialmente.
A Bachelard le preocupa la educación científica, la preparación de las nuevas generaciones y señala que para que la ciencia objetiva sea plenamente educadora, sería necesario que su enseñanza fuera socialmente activa. Su propuesta es romper con el esquema rígido maestro – alumno. De esta forma el principio de la pedagogía de la actitud objetiva es “quién es instruido debe instruir. Una enseñanza que se recibe sin trasmitirla forma espíritus sin dinamismo, sin autocrítica … sobre todo, deja de impartir la experiencia psicológica del error humano”[16]
Los métodos
La ciencia no tiene un método único, infalible y rígido, por el contrario, en el campo científico los métodos son múltiples, y están sujetos a rectificación. Un método científico es un método que busca el riesgo, “el espíritu científico vive en la extraña esperanza de que el propio método fracase totalmente. Ya que un fracaso, es el hecho nuevo, la idea nueva” y “la condena de un método supone inmediatamente la propuesta de un método nuevo, un método joven, un método para jóvenes”.[17]
La filosofía del nuevo espíritu científico: filosofía del no
Según Bachelard la ciencia física de la primera mitad del siglo XX se caracteriza por el movimiento epistemológico que va el racionalismo a la experiencia.
La filosofía de la ciencia física necesita de una superación de sus principios, es la única filosofía abierta, la única dispuesta a dialectizar sus principios, trabajando sobre lo desconocido, buscando en lo real aquello que contradice conocimientos anteriores, ya que la experiencia nueva dice no a la experiencia anterior.
La evolución filosófica de un conocimiento científico particular es un movimiento que atraviesa el animismo, el realismo, el positivismo, el racionalismo, el racionalismo complejo y finalmente el racionalismo dialéctico. No todos los conceptos científicos llegaron al mismo estadio de madurez. Por lo tanto la filosofía del espíritu científico no puede ser una filosofía homogénea, un pluralismo filosófico es capaz de informar los elementos tan diversos de la experiencia y de la teoría, cuyos respectivos grados de madurez filosófica distan mucho de ser parejos, por lo tanto dice Bachelard: Definiremos la filosofía de las ciencias como una filosofía dispersada, como una filosofía distribuida. Las tareas precisas de la filosofía de las ciencias se plantearía precisamente en el nivel de cada noción, debería fundarse una filosofía del detalle epistemológico, una filosofía científica diferencial que correspondiese simétricamente a la filosofía integral de los filósofos. Esta filosofía diferencial tendría a su cargo medir el devenir de un pensamiento[18].
Esta filosofía dispersada no es desorden ni caos, simplemente reconoce la pluralidad de filosofías que conviven para dar cuenta de una misma noción, en una misma época y en un sujeto particular. Además tiene una cohesión que es la de su dialéctica y progreso: “Todo progreso de la filosofía de las ciencias se realiza en el sentido de un racionalismo creciente, eliminando respecto de todas las nociones, el realismo inicial”.
En 1934 Bachelard propone una categoría filosófica inédita, la del “No”, que según Lecourt tiene una doble función, descriptiva y normativa: “ya que debe dar cuenta del hecho de la mutación que se produjo durante esas dos ‘pesadas décadas’ (principios de siglo XX) de la historia de las ciencias, pero también explica laexigencia filosófica de reformar sus nociones más fundamentales para pensar esta novedad”[19]. Señala Lecourt que a partir de esta discontinuidad registrada por Bachelard su planteo polemiza con la filosofía de los filósofos y el principio de continuidad de éstos.
La filosofía del no proclamada por Bachelard es producto de su preconización de la acción polémica incesante de la razón, la filosofía del no no es una voluntad de negación, es una filosofía fruto de unaactividad constructiva.
La negación debe permitir una generalización dialéctica que incluye lo que ella niega. El pensamiento científico desde hace un siglo lo demuestra “la geometría no-euclidiana entraña la geometría euclidiana, la mecánica no-newtoniana entraña la mecánica newtoniana y la mecánica ondulatoria la relativista.”[20]
Bibliografía
Bachelard, Gastón. Filosofía del no. Amorrortu, Buenos Aires, 1993.
[1] KOGAN, A. “Gastón Bachelard. Los poderes de los imaginario.”
[2] Kogan, A. “Gastón Bachelard. Los poderes de los imaginario.”
[3] Esther Díaz. Perspectivas metodológicas N º 5, Remedios de Escalada, UNLa., 2005
[4] Bachelard. “Epistemología”
[5] Bachelard. “
[6] Bachelard. “Epistemología”
[7] Bachelard. “Filosofía del no”.
[8] Bachelard. “
[9] Bachelard. “Epistemología”
[10] Bachelard. “Epistemología”.
[11] Bachelard. “
[12] Esther Díaz. Perspectivas metodológicas N º 5, Remedios de Escalada, UNLa., 2005
[13] Esther Díaz. Perspectivas metodológicas N º 5, Remedios de Escalada, UNLa., 2005
[14] Bachelard. “
[15] Bachelard. “
[16] Bachelard. “
[17] Bachelard. “Epistemología”
[18] Bachelard. “Filosofía del no”.
[19] Lecourt.
[20] Bachelard. “Filosofía del no”.
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Importante: Hola a todos ante la dificultad de muchos alumnos con Gastòn Bachelard, he decidido subir este escrito de Cintia Eraso(ayudante alumna 2007 con quien tuve el gusto de trabajar).Cuando pensamos en la realizaciòn de este escrito, lo pensamos como apoyatura a las fuentes. INSISTO ES NECESARIO, NODAL IR A LAS FUENTES. Saludos cordiales a todos, Adriana.
Material No obligatorio
